Importancia ecoregional

Los espacios más importantes de la geografía huichola, que comprenden una constelación de santuarios y rutas tradicionales, se encuentran en un corredor de 550 kilómetros. Se extiende en dirección oeste-noreste, desde la costa nayarita hasta Huiricuta, al norte de San Luis Potosí. El corredor transcurre por la porción sur de tres ecoregiones de relevancia planetaria por su aportación a la biodiversidad:

Golfo de California: es una de las comunidades marinas de mayor productividad biótica. Representa el 35% de las especies de mamíferos marinos del mundo. Sus islas son un área notable de anidación, reproducción de aves y un corredor de especies migratorias. En la planicie costera se localizan las Marismas Nacionales, humedales que constituyen una de las extensiones de manglar mejor conservadas del litoral Pacífico de América.

Sierra Madre Occidental: presenta una topografía compleja con rangos altitudinales espectaculares que genera una diversidad ecológica notable. Sus tipos de vegetación incluyen bosques tropicales caducifolios y subcaducifolios, bosques espinosos, chaparrales, matorrales y pastizales, bosques de galería en las barrancas y bosques de pino-encino de mesa.

Desierto Chihuahuense: una de las regiones áridas biológicamente más ricas del planeta. Cubre una cuarta parte del territorio mexicano. Lo conforman planicies aluviales, laderas y montañas dispersas llamadas “islas de cielo”. Las “islas” están cubiertas de bosques templados y, donde se unen con los matorrales desérticos que las rodean, crean hábitats singulares que albergan a más de 2,000 especies de plantas, cerca del 10% del total en México.

En este corredor hay territorios que brindan servicios ambientales vitales para la sociedad. Igualmente, contiene zonas con integridad ecológica, elementos relictuales o especies de distribución restringida, que han merecido su distinción dentro de alguna de las distintas categorías de “áreas prioritarias para la conservación”. Identificadas así tanto por organizaciones nacionales como la CONABIO o la CONANP, e internacionales como la UICN, UNESCO, RAMSAR o WWF.

Iniciativa para la conservación de los santuarios naturales y rutas de peregrinación de los huicholes

A lo largo de cinco siglos se ha transformado radicalmente el entorno natural y se han desarticulado los pilares económicos de los pueblos indios. En las últimas décadas se ha acelerado la descomposición del tejido social huichol debido a la “globalización” y a las políticas de integración del gobierno en la zona, permeadas aún por la intolerancia, que acentúan el deterioro cultural. El sostén de la espiritualidad huichola es el vínculo que tienen con la naturaleza, igualmente amenazada por la crisis ambiental.

La misión de la Iniciativa es conservar el patrimonio natural y cultural vinculado a las rutas y santuarios huicholes para apoyar su supervivencia cultural y el desarrollo sostenible de los habitantes locales. A partir de acuerdos con autoridades tradicionales huicholas se diseñó una estrategia, que se centra en promover la aplicación efectiva de herramientas de conservación y de planeación de uso de suelo, articuladas con instrumentos de política económica, social y cultural. Entre otros logros, se ha obtenido la creación de la Reserva de Huiricuta y la inclusión de la Ruta en la Lista Indicativa mexicana de la Convención del Patrimonio Mundial de la UNESCO.

La Iniciativa se apoya en herramientas conceptuales que ha desarrollado la comunidad conservacionista internacional; algunas de ellas son de aplicación novedosa en México:

Paisajes culturales: reflejan las interacciones entre los individuos y su entorno natural en el espacio y el tiempo. La naturaleza, en este contexto, es la contraparte de la sociedad humana: ambas son fuerzas dinámicas que moldean al paisaje. Un paisaje cultural es un fenómeno complejo con una identidad tangible y otra intangible. En algunas regiones del mundo sobresalen como modelos de interacción entre la gente, su sistema social y su manera de organizar el espacio. El concepto de paisaje cultural reúne en sí mismo las nociones de naturaleza y cultura, hasta ahora consideradas como diferentes e incluso antagónicas.

Sitios sagrados naturales: las sociedades tradicionales alrededor del mundo han conferido un significado especial a los sitios naturales considerados como sagrados. Ya sea a través de la percepción de deidades o espíritus que residen en el sitio, sitios funerarios dedicados a ancestros o como sitios espirituales privilegiados para la contemplación, la meditación o bien, la purificación del ser interior. Se pueden encontrar en montañas, ríos y lagos, bosques, matorrales, cuevas o islas. Como santuarios de vida silvestre, son capaces de preservar especies animales y vegetales extintas en las zonas profanas y su aportación a la biodiversidad es considerable.

Itinerarios culturales: su elemento fundamental es la vía de comunicación en sí misma. El concepto está basado en los desplazamientos de la población, en los encuentros y el diálogo, en los intercambios culturales que ocurren en el tiempo y el espacio. Se refiere a un todo en el que la ruta posee un valor mayor a la suma de sus elementos. Es decir, su significado está en la interdependencia de sus elementos. Es multidimensional porque diversos elementos se desarrollan y agregan al propósito primordial de la ruta (religioso, comercial, etc.). Ofrece un marco de trabajo privilegiado en el que el entendimiento mutuo, el acercamiento plural a la historia y la cultura de paz pueden operar conjuntamente.